Lo que era realmente un gran milagro, ya que alla estaba como dije antes la mejor clinica para atender a las victimas de poliomelitis "Salvatore Mundi"
Se sacaron los pasaportes, se hicieron los arreglos de arrendar la casa, y tomamos el
avion a Buenos Aires para tomar el barco a Genova.
Cruzar la cordillera es bello, uno no se imagina lo ancha que es, no termina nunca, picachos y picachos, cubiertos de nieve, bellos, y yo con la nariz pegada a la ventana del avion mirando la nieve.
Mis abuelos, Tata e Ita fueron a dejarnos hasta el transatlantico, aprovechamos de recorrer Buenos Aires por dos dias antes de embarcarnos.

Yo todavia me acuerdo, de las calles anchas, de los edificios, de los restoranes, de revolverla con los pitutos en la pieza del hotel, los botones que llamaban al servicio.
Adios Buenos Aires
Una manana, partimos al puerto, nos despedimos de mis abuelos y nos subimos a ese barco maravilloso que seria nuestra casa flotante por los proximos 22 dias, que era lo que nos demorabamos en cruzar el Atlantico.

Nos recibieron todos de uniforme blanco y se le cuadraron al papa que iba de uniforme de gala. Los pasajeron tiraban confetti y guirnaldas a los amigos que gritaban desde el puerto, mientras el gran barco blanco lentamente se alejaba.
Mis abuelos tiraban besos y yo tiraba besos de vuelta.
Tocaban musica Italiana y todo era muy emocionante.
Nos llevaron a nuestra cabina, que era como un departamento, tenia un living, un comedor, un dormitorio grande y otro mas chico, yo dormia con mi hermanito en el chico, tenia una ventana redonda donde se veia el mar, y el baño era de marmol con las llaves de agua doradas. Era realmente un sueño, y habia una canasta con flores y frutas esperandonos en la mesa, con una tarjeta del capitan quien nos daba la bienvenida. Habian chocolates y champagna, con unas copas de cristal engrabadas con el nombre del barco, las toallas tambien tenian el nombre del barco.
Simulacro
Nos avisaron por parlantes que teniamos que asistir a un simulacro obligatorio, asi que bajamos con nuestras chaquetas salvavidas y las inflamos, era divertido ver a todos los pasajeron con sus chaquetas infladas muy sentados en el salon.
Yo deje de reirme y me dio miedo, cuando empezaron el simulacro con las alarmas, una bocinas agudas que dolian los oidos. La foto de arriba fue tomada justo cuando el barco hizo sonar su bocina ronca que remecio todo el barco y yo di un brinco del puro susto y mi hermanito se puso a llorar.
Primera Clase
Como mis papas ahora eran diplomaticos, nos sentamos en la mesa del capitan durante el viaje.
Nosotros dos, mi hermano Lalo y yo eramos los unicos niños en el comedor de primera clase, y eso no era porque no hubieran otros niños, sino porque nos portabamos muy bien y sabiamos comer sin desparramar todo. Pronto nos convertimos en los regalones de todos los mozos y nos traian extra helado y yo dale con pedir mantequilla.
La historia de la mantequilla.
Yo era tan chica y bajita, que parada quedaba a la altura de la mesa, veia el mantel, los platos, las copas, las servilletas arregladas como alas de palomas metidas en las copas de cristal, a la altura de mis ojos.
Muy lindo el comedor del barco, todo en un genero medio color melon, un rosado suave.
Bueno, yo andaba despacito con una bota que tenia unos fierros que llegaban hasta la rodilla, asi me mantenia la pata derecha y no me caia.
El primer almuerzo en el barco, me pusieron una taza de consome, ( nunca he probado igual, en toda mi vida) me encanto la sopa, y me pusieron un platito con una mantequilla derretida en forma de gota ( como los merengues) pero suave, al meter el cuchillo, se derretia y me fascino la cuestion de las gotas de mantequilla y me llevaba pidiendo mas y mas. El pobre mozo ya me tenia cachadita y cuando ponia los platitos, todos traian 4 gotitas, pero el mio traia el doble, me lo ponia al frente, yo muy pituca le daba las gracias en Italiano, grazie signore!
y partia el mozo aguantandose la risa estoy segura.
El Barco
El barco tenia 178 cabinas de primera clase, 280 cabinas de segunda clase y 714 de turista mas los 493 de los empleados. Habia sido hecho solo 5 años antes, asi que era un barco nuevecito. Era de 27, 078 toneladas, media de largo 2o7 metros y 26 metros de ancho. Tenia aire acondicionado y avanzaba a 23 nudos.
Tenia una piscina, donde a los que no sabian nadar, les ponian un chaleco salvavidas que tenia un cordel amarrado a una viga que se movia sobre el largo de la piscina y asi la gente podia pretender que nadaban, pero estaban realmente colgando. Yo aprendi a nadar en esa piscina. Primero con el cordelito y luego me daban mas y mas cordel, hasta que podia dar la vuelta sin ayuda.
Parada en Brasil
Nos fuimos de Argentina hasta Brasil, donde paramos en Rio de Janeiro, ahi nos quedamos dos dias, y pudimos bajar a conocer, me encanto la ciudad, especialmente al amanecer, yo nunca habia visto el sol salir del mar, siempre aparecer sobre la cordillera y ahi en el barco me vi varios amaneceres "al reves" como yo les puse.
Aqui estoy en Brasil con la Mama, sentadas en cubierta.Una cosa paso en el viaje, que creo mi papa no deberia haber hecho....
resulta que yo aun me dormia en la noche con un chupete amarillo viejo y regalon
que tenia...pues un dia le bajo al papa conque yo estaba muy grande para usar chupete incluso en la noche, me lo quito y lo tiro al mar por la ventana, dijo que habia una ballenita que queria el chupete.
El se quedo muy feliz con lo que hizo, de quitarme el chupete...yo me quede en shock mirando como mi chupete flotaba sobre las olas, el puntito amarillo se perdia en el horizonte....
No comments:
Post a Comment