
Llegamos a Genova, Italia, entro el barco despacito por el puerto y yo mirando desde la cubierta con el viento en el pelo, y mi corazoncito latiendo super rapido, llena de espectativas.
Aqui empezaba mi nueva vida, con un nuevo idioma y aqui podria mejorarme.
Nos despedimos de todo el equipo de gente linda que nos habia atendido tan bien y bajamos por la escalera a tierra firme.
Se sentia raro caminar por una vereda de cemento, despues de tanto tiempo en el barco.
Tomamos un taxi y pasamos por la ciudad rumbo al aeropuerto todo era bello, las casas, los parques, las calles, y la gente andaban casi todos en motonetas.

Llegamos al aeropuerto y mientras el papa hacia los tramites, con las maletas, baules y esas cosas, yo revisaba el lugar. Por los ventanales se podian ver los aviones estacionados en lineas
con sus fuselajes plateados brillando al sol.
El avion que tomariamos a Roma era un Alitalia blanco cuadrimotor a helices, bello el avion.

A mi desde chica me gustaron los aviones y me entretenia mirandolos despegar y aterrizar.
Mirando como se acercaban con la escala y bajaban los pasajeros, como saludaban y como se abrazaban las familias que los estaban esperando. Todo era felicidad y ya me caian bien los Italianos.
Habia conocido y llegado a encariñarme con los del barco, me gustaba el sonido del idioma y ya le traducia a los papas a veces, porque a ellos les costaba mas aprender.
1 comment:
Pachi esta muy bonita!! me quedé con ganas de seguir leyendo, sé que tu historia es interesante, y por eso quiero seguir conociendola!!
Espero que subas luego lo que sigue!!
Cuidate! =D
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